Avances en la previsión de los terremotos


Las recientes imágenes que desde hace unas semanas nos llegan desde Haití o las de mi querida región de Abruzzo (Italia), que hasta hace unos meses salían en todos los medios de comunicación, son la prueba de la catástrofe provocada por un terremoto, una de las manifestaciones más aterradores de la fuerza de la naturaleza.

Mapa de la isla de Hispaniola (Foto Nature)

Mapa de la isla de Hispaniola (Foto Nature)

Es difícil describir lo que se siente después de haberse dado cuenta de lo que ha pasado. Yo, por ejemplo, he vivido un par de veces esa experiencia. aunque (y afortunadamente) de forma bastante leve, y mi recuerdo es sobre todo la de total indefensión ante ese fenómenos tan repentino e imprevisible.

Y lo peor de todo es que el estudio de los seísmos representan una de las ciencias todavía más misteriosas para el hombre, aunque ya sabemos que un terremoto es “una sacudida del terreno que se produce debido al choque de las placas tectónicas y a la liberación de energía en el curso de una reorganización brusca de materiales de la corteza terrestre al superar el estado de equilibrio mecánico” (según la Wikipedia). Me refiero más bien a la posiblidad de prever el fenómeno, estar preparados para su llegada y poder salvar vidas. Predecir la fecha y el lugar de un terremoto es, de hecho, una de las tareas pendiente del hombre del siglo XXI.

El Palacio del Gobierno en l'Aquila tras el terremoto

El Palacio del Gobierno en l'Aquila tras el terremoto

Uno de los últimos trabajos fue presentado hace unas semanas en las páginas de la revista Nature. En él se anunciaba que un equipo de geofísicos ha vinculado los terremotos ocurridos en el pasado en la Falla de San Andrés (sur de California, EEUU) con las antiguas inundaciones provocadas por el cercano río Colorado. Según los expertos, el trabajo tiene muchas implicaciones para entender la relación entre las inundaciones o los depósitos subterráneos de agua y los terremotos, un tema que empezó a cobrar relevancia en 2008, después del terremoto en la provincia de Sichuan (China) que se llevó la vida de más de 80.000 personas.

Mapa de la Falla de San Andrés, California (Foto: Nature)

Mapa de la Falla de San Andrés, California (Foto: Nature)

Los nuevos trabajos realizado en el sur de California sugieren que en al menos tres ocasiones (en los últimos 2.000 años), tras las inundaciones del río, el peso del agua se ha propagado a través de las llanuras y podría haber ayudado a desencadenar los terremotos en la región californiana. El equipo liderado por el geofísico Daniel Brothers del Centro Científico de Monitoreo Geológico de los Bosques (por sus siglas en inglés) en Massachusetts llevó a cabo, entre 2006 y 2008, el primer mapeo sísmico detallado del Mar de Salton. Este lago de 200 kilómetros al este de San Diego nació hace un siglo precisamente como consecuencia de una inundación y las sedimentaciones de material arenoso descubiertas por el equipo de Brothers en el fondo del lago parecen proceder de inundaciones simultáneas a una actividad de tipo sísmica. “Tras los derrames del río Colorado el agua debe haber cargado la corteza terrestre provocando una ruptura”, es decir un terremoto. Los investigadores han relacionan dichas pruebas con la existencia de tres terremotos de aproximadamente magnitud 6 y supuestamente derivados de inundaciones que ocurrieron hace unos 600, 1.100 y entre 1.200 y 1.900 años, más otras pocas pruebas de un seísmo que pudo haber ocurrido poco después de las inundaciones de 1905 y que crearon el Mar de Salton.

Experimento LAZIO (Foto: ESA)

Experimento LAZIO (Foto: ESA)

Totalmente diferente es, en cambio, el estudio de los terremotos realizado desde el espacio. Es el caso del experimento LAZIO (acrónimo de Observatorio de la Zona Ionizada de Baja Altitud, por sus siglas en inglés) que el 28 de febrero de 2005 la capsula Soyuz, con una tripulación a bordo de 3 astronautas, llevó a la Estación Espacial Internacional. El objetivo de este prototipo – entre otros – fue comprobar una hipótesis avanzada hace unos veinte años por científicos rusos: la producción de ondas electromagnéticas en el área geográfica de formación de un terremoto. Las de muy bajas frecuencias podrían penetrar la atmósfera e interactuar con las partículas de la ionoesfera (a una altura de unos 90 kilómetros) y atrapadas en los cinturones de Van Allen (zonas de radiación concentradas alrededor de la Tierra) provocando un cambio repentino de la polaridad de los mismos. Teniendo bajo control la estructura del plasma de partículas cargadas y detectando sus variaciones, se podría localizar el área donde se produjeron las ondas responsables de dicho cambio recostruyendo su camino. De esa manera sería posible supervisar los fenómenos sísmicos de la Tierra y conocer con una antelación de 4 o 5 horas el desarrollo de un terremoto. El proyecto está todavía en una fase de estudio preliminar.

Este post participa en la tercera edición del Carnaval de la Física.

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2 Responses to Avances en la previsión de los terremotos

  1. gabriel curiel dice:

    tengo una teoria que estoy tratando de comprobar con estudios estadísticos de los 100 terremotos mas fuertes que han ocurrido.

    Si mi teoria es cierta, creo que tendríamos una base científica para poder predecir la probabilidad de ocurrencia de un terremoto con mayor exactitud.
    Gracias

  2. […] Avances en la previsión de los terremotos enero, 20101 comentario 4 […]

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