
Photo: ESA
Cuando el 4 de octubre de 1957 los soviéticos escucharon por primera vez el «bip-bip» del Sputnik I y pudieron confirmar la correcta puesta en órbita del primer satélite artificial, nadie imaginaba que dicho acontecimiento modificaría las dinámicas de una Guerra Fría que, desde ese momento, se «jugaba» no sólo con estrategias geo-políticas, sino también con tecnológicas. La respuesta estadounidense, en efecto, no se hizo esperar y, en menos de 4 meses, fue lanzado con éxito el primer vehículo estadounidense capaz de surcar el espacio: el Explorer I.
Escrito por Carlo 




